
Gracias a la bendición de JAH RASTAFARI, pude terminar bien mis estudios y así darme tiempo para salir del abatimiento de la contaminación limeña. Por fin pude dejar ese stress e ir al lugar que más me motiva y me llena de energía, tierra bendecida con los más ricos manjares de la naturaleza y paisajes fabulosos, la capital cafetalera del Perú, Chanchamayo.
Como sabemos, la tierra oriunda del café es Etiopía, donde se encontró el grano fue en Kaffa -de ahí deriva el nombre- y en Chanchamayo podemos encontrar climas parecidos, y gran similitud en distintos aspectos, cosas del destino. Hoy acabo de llegar después de un viaje de siete horas en carretera, todo muy tranquilo. Suponiendo encontrarme con el cálido clima de siempre, me di con la sorpresa de que a las cinco de la mañana, hora en que bajé del bus, una tenue lluvia me daba la bienvenida. Aún así el calor ya se sentía, el clima es totalmente distinto (a pesar de la lluvia hace calor).
A veces uno está predestinado a vivir en un lugar determinado. Pues yo siempre he tenido la oportunidad de viajar y conocer el Perú, y sin exagerar, Chanchamayo es el lugar donde quiero formar una familia, me gusta todo.
En el distrito de San Ramón, a quince minutos de la ciudad, está ubicada una de las maravillas de la naturaleza, la catarata El Tirol, de unos 200 metros de altura, todo aquel que ha venido a Chanchamayo tiene como paradero obligatorio visitar El Tirol. La naturaleza te llama a participar de ella, por eso llevé mi chalice recién hecho con instrumentos encontrados en la Selva (bambú, lianas, maderas). Para eso de las once de la mañana la lluvia había cesado y los rayos de sol terminaron de quitarme el resto de sueño que tenía.
Para llegar a El Tirol vas en cualquier vehículo que te deja a una distancia de la cual se camina por aproximado de veinte minutos, el paisaje es tan hermoso, que quisieras que fueran más. Con los caminos bien enmarcados y el debido cuidado, se llega sin ningún inconveniente, en el trayecto te acompaña el ruido del río y, los sonidos de los insectos y otros bichos de la selva. Para evadir a los insectos basta con el humo reparador del chalice, repelente natural.
Cuando llegué a la caída de agua, estaba sudando y me fui dentro de la cascada. Refrescante. Lo que te transmite este lugar es más que solo buenos paisajes y una visita agradable. La energía que desprende la catarata es increíble, te das cuenta de la maravilla que Dios pone al hombre, y la conexión con la naturaleza surge espontáneamente. Puedes haber llegado de mal humor o lo que sea, pero al estar ahí desaparece todo lo negativo. Con la ganjah no sientes frío y pues me quedé por unas horas, disfrutando de mi regreso a la tierra prometida -muchos rastas quieren establecerse en esta región de Perú- ligada con la bendición de JAH a Zion Etiopía.
Qué hermoso es el clima de Chanchamayo, volví a casa de mi padre a las tres de la tarde, con el Rey Alfa iluminando un día caluroso, que en la mañana estaba nublado. Irie! Luego del ital me puse a postear para invitar a todos a visitar esta maravillosa ciudad. Rastafari vive y reina en todo el mundo, a Él le pertenecen los cielos y la tierra y todo lo que hay en ellas. Gracias JAH por tu misericordia y tu bondad. En tus caminos está el conocimiento.
Como sabemos, la tierra oriunda del café es Etiopía, donde se encontró el grano fue en Kaffa -de ahí deriva el nombre- y en Chanchamayo podemos encontrar climas parecidos, y gran similitud en distintos aspectos, cosas del destino. Hoy acabo de llegar después de un viaje de siete horas en carretera, todo muy tranquilo. Suponiendo encontrarme con el cálido clima de siempre, me di con la sorpresa de que a las cinco de la mañana, hora en que bajé del bus, una tenue lluvia me daba la bienvenida. Aún así el calor ya se sentía, el clima es totalmente distinto (a pesar de la lluvia hace calor).
A veces uno está predestinado a vivir en un lugar determinado. Pues yo siempre he tenido la oportunidad de viajar y conocer el Perú, y sin exagerar, Chanchamayo es el lugar donde quiero formar una familia, me gusta todo.
En el distrito de San Ramón, a quince minutos de la ciudad, está ubicada una de las maravillas de la naturaleza, la catarata El Tirol, de unos 200 metros de altura, todo aquel que ha venido a Chanchamayo tiene como paradero obligatorio visitar El Tirol. La naturaleza te llama a participar de ella, por eso llevé mi chalice recién hecho con instrumentos encontrados en la Selva (bambú, lianas, maderas). Para eso de las once de la mañana la lluvia había cesado y los rayos de sol terminaron de quitarme el resto de sueño que tenía.
Para llegar a El Tirol vas en cualquier vehículo que te deja a una distancia de la cual se camina por aproximado de veinte minutos, el paisaje es tan hermoso, que quisieras que fueran más. Con los caminos bien enmarcados y el debido cuidado, se llega sin ningún inconveniente, en el trayecto te acompaña el ruido del río y, los sonidos de los insectos y otros bichos de la selva. Para evadir a los insectos basta con el humo reparador del chalice, repelente natural.
Cuando llegué a la caída de agua, estaba sudando y me fui dentro de la cascada. Refrescante. Lo que te transmite este lugar es más que solo buenos paisajes y una visita agradable. La energía que desprende la catarata es increíble, te das cuenta de la maravilla que Dios pone al hombre, y la conexión con la naturaleza surge espontáneamente. Puedes haber llegado de mal humor o lo que sea, pero al estar ahí desaparece todo lo negativo. Con la ganjah no sientes frío y pues me quedé por unas horas, disfrutando de mi regreso a la tierra prometida -muchos rastas quieren establecerse en esta región de Perú- ligada con la bendición de JAH a Zion Etiopía.
Qué hermoso es el clima de Chanchamayo, volví a casa de mi padre a las tres de la tarde, con el Rey Alfa iluminando un día caluroso, que en la mañana estaba nublado. Irie! Luego del ital me puse a postear para invitar a todos a visitar esta maravillosa ciudad. Rastafari vive y reina en todo el mundo, a Él le pertenecen los cielos y la tierra y todo lo que hay en ellas. Gracias JAH por tu misericordia y tu bondad. En tus caminos está el conocimiento.






